

Nuestra evolución
De un taller local a todo México
En nuestro pequeño taller familiar en Celaya, comenzamos confeccionando piezas únicas para proteger y vestir a nuestros propios lomitos y michis. Buscábamos prendas que no solo lucieran alegres, sino que respetaran su total libertad de movimiento.
Con los años, esa dedicación artesanal creció gracias a la confianza de miles de pet parents. Hoy enviamos moda mexicana hecha a mano a todo el país, manteniendo el mismo amor y cuidado en cada costura.


